El clima de invierno se ha vuelto más impredecible que antes, los bruscos cambios de temperatura hacen que las probabilidades de contraer resfríos aumentes. Lo bueno es que existen alimentos con alto contenido en nutrientes que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.

Para la tos:

El tomillo es muy bueno desinflamando las mucosidades del organismo. Para tomarlo puedes hacer una infusión y dejar reposar por 5 a 7 minutos hojas de tomillo fresco en agua hirviendo. Lo ideal es tomar cinco tazas al día y si quieres agrega un poco de miel para ayudar a suavizar tu garganta.

Para prevenir:

El ajo es perfecto para atacar los primeros síntomas del resfrío. Puedes cortar los dientes de ajo en trozos muy pequeños, y apenas estén listos tragarlos con agua, sin masticarlos. De esa forma harás que el ajo suba la temperatura de tu cuerpo y ayudará a que los síntomas vayan desapareciendo.

Para atacar:

El jengibre es reconocido por sus propiedades desinflamatorias, antivirales y antibacterianas. Si ya estás con síntomas del resfrío, puedes darle un baño de tina con trozos de jengibre picado. De esta forma aumentarás el calor corporal y eliminarás el malestar. También puedes tomarlo como infusión, basta con rallar un pulgar de jengibre y echarlo en agua a punto de hervir. Deja reposar 5 minutos y puedes agregar jugo de limón y/o miel para darle otro sabor.