En el embarazo, es fundamental entregar a tu organismo nutrientes de buena calidad para el buen desarrollo del bebé en gestación. El Omega-3 es uno de ellos gracias a sus múltiples beneficios tanto para la madre, como para el feto.

La importancia de una buena alimentación durante el embarazo es conocida por todos. De esto depende gozar un embarazo saludable, y también el bebé dependerá de los nutrientes, calorías y vitaminas que la madre le entregue a través de su dieta. En este aspecto, los alimentos ricos en Omega-3 son esenciales gracias a sus beneficios en torno al desarrollo físico y mental del bebé. Sumado a eso, la madre también gozará ventajas de su consumo tales como disminuir la posibilidad de depresión post parto, y reducir

Los pescados azules, como el atún y el salmón, y los mariscos, son la principal fuente animal de Omega-3. Sin embargo, como la recomendación es limitar el consumo de pescados y mariscos en el embarazo a un máximo de 3 raciones semanales debido a su contenido en mercurio, la mejor forma para obtener Omega-3 es por medio de la suplementación, y complementarlo con el consumo de otros alimentos de origen vegetal como leche, cereales, huevos, nueces y almendras. En cuanto a la suplementación, es clave asegurar siempre que el suplemento tenga certificado que acredite por un lado los niveles de concentración de los aceites esenciales EPA y DHA.  Un aceite con bajos niveles de concentración, no tendrá los beneficios  esperados y por otro lado, que dicha certificación asegure la pureza del aceite Omega 3 que se está consumiendo. Es decir, que este libres de metales pesados y mercurio.  La certificación IFOS, acredita un aceite de calidad, pureza y concentración.

Beneficios:

  • Mejora la función cognitiva y neurológica en el bebé, y favorece el desarrollo cerebral.
  • Ayuda al desarrollo de la visión y el sistema nervioso del bebé en desarrollo.
  • Reduce el riesgo de parto prematuro, ya que la ingesta de Omega-3 alarga el embarazo de 4 a 6 días.
  • Consumir Omega-3 en el embarazo ayuda a que los bebés tengan menos síntomas de resfriados y enfermedades de menor duración en los primeros meses de vida.
  • El Omega-3 se considera una fuente natural para el tratamiento de los estados de ánimo, por lo que consumirlo disminuye el riesgo de sufrir altos niveles de síntomas depresivos en el embarazo.