Uno de los beneficios más conocidos del pomelo es su propiedad para acelerar el metabolismo y ayudarnos a quemar grasa, es por eso que casi siempre está presente en diversas dietas orientadas a bajar de peso. Pero además de eso, gracias a su efecto antioxidante también es excelente para luchar contra el colesterol malo.

El pomelo pertenece a la familia de los cítricos y su aspecto físico es similar al de la naranja, un poco más grande y su color es un poco más claro. Pese a ser de la misma familia,  el pomelo nos aporta menos calorías que la naranja, lo cual conlleva a posicionarlo en un mejor lugar frente a otros frutos.

El pomelo contiene vitaminas, minerales y otros nutrientes que lo convierten en un fruto equilibrado y de fácil digestión, por eso es tan recomendado a primera hora junto con el desayuno.  Generalmente se consume en jugos o como cualquier cítrico sin cáscara.

Beneficios:

  • Gracias a su efecto antioxidante, el pomelo regula los niveles de colesterol.
  • Como uno de sus principales componentes es la vitamina C, ayuda a estimular la producción de colágeno en el organismo.
  • Gracias a sus nutrientes contribuye al control de azúcar en la sangre, ya que aumentan los niveles de insulina.
  • Uno de los componentes más conocidos de este fruto es el ácido salicílico, el cual destaca por su labor en la descomposición de calcio inorgánico que se acumula en los cartílagos, específicamente en las articulaciones.
  • Pese a su similitud con la naranja, el pomelo, en el área de la pulpa, es de un color rojo, similar al del tomate. Esto se debe al licopeno, un poderoso antioxidante, que le otorga la pigmentación a ambos alimentos.