No es necesario que restrinjas tus comidas, la clave si quieres comer bien es el equilibrio: saber cuándo y cuánto. Reducir las calorías al máximo es un trágico error, no debes quitarle nutrientes a tu cuerpo.

Cuando de comida se trata, calidad y cantidad son dos elementos muy importantes. Con calidad nos referimos a contar con productos que nutran y entreguen energía saludable al cuerpo. Cuando dejas de comer o comes muy poco, estás privando a tu cuerpo de contar con la energía necesaria para las actividades diarias. En consecuencia, tu mente estará más cansada y todo tu cuerpo también.

Una alimentación sana incluye ingerir todo tipo de comida que aporte nutrientes y energía, que ayude a trabajar tu metabolismo y produzca saciedad. Si sacas demasiadas calorías en tu dieta, lo más probable es que no tengas energía para nada y el hambre te pondrá de mal ánimo, además de estar desconcentrada.

Si eres de los que cree que comer bien solo es comer ensaladas, te invitamos a hacerte batidos desintoxicantes y así ampliar el abanico. Una dieta a base de verduras y frutas tampoco es del todo positiva, no será sostenible en el tiempo porque tu cuerpo necesitará proteínas y otros nutrientes.

Comer bien es saber medir las porciones, combinar los alimentos de la forma equilibrada y saber cuánto es suficiente considerando tu rutina diaria, tu cuerpo y tu contextura.