La oxidación del cuerpo

Tu organismo es como una manzana: minutos después de haberla partido o mordido, su interior comienza a cambiar de color, producto de su proceso de oxidación al estar en contacto con el aire. En tu cuerpo la consecuencia ya no es a nivel de color, sino que se refiere a los signos de envejecimiento y la generación de ciertos estados fisiológicos relacionados con la edad.


El cuerpo necesita oxígeno para vivir y producir energía, es vital para llevar a cabo actividades como respirar, comer y moverte, sin embargo, uno de los daños colaterales de este proceso es la oxidación o estrés oxidativo. Esto último se produce cuando el sistema natural del cuerpo que mantiene bajo control ese proceso de oxidación se ve sobrepasado por los radicales libres.

Los radicales libres se producen de forma normal en la respiración celular, y el problema es cuando se producen en cantidades mayores a las que el cuerpo es capaz de neutralizar. Es ahí cuando se desencadenan síntomas propios de la edad, tan poderosos que pueden llegar incluso a modificar tu ADN.

Dentro de los estados que más se relacionan con el estrés oxidativo, y clara señal de que tu cuerpo se está oxidando, se puede mencionar la obesidad, la pérdida de elasticidad y rigidez articular y muscular.

Eso sí, sería injusto culpar sólo al cuerpo humano de no poder contener y controlar la acción de los radicales libres, ya que existen factores externos que aumentan la producción de radicales libres en tu cuerpo y que afectan directamente en tu calidad de vida y salud. Algunos de ellos son la contaminación ambiental, el tabaquismo, las dietas ricas en grasas y la exposición desmedida a los rayos UV.

Para ayudar al cuerpo a combatir este proceso de oxidación existen tres opciones. La primera alternativa es obtener antioxidantes desde fuentes naturales a través de la alimentación, y tener una dieta rica en vitamina A, C, D y E, así como otros alimentos que contienen polifenoles y Omega 3. Algunos son la zanahoria, tomate, jugo de naranja, los berries y el kiwi.

La segunda opción es por medio de suplementos ricos en antioxidantes, que garanticen altas concentraciones de sus componentes activos y además un alto grado de pureza. La tercera y más recomendada, es que se combine una alimentación saludable y rica en antioxidantes, con suplementos de avanzada en base de Maqui, que garanticen un alto nivel de Polifenoles, Antocianinas y Delfinidinas.

¿Quieres saber más?

· Antioxidantes: El secreto de una vejez envidiable

· Los 5 secretos del Maqui

· ¿Cómo puedo obtener todo el poder antioxidante del Maqui a través de un sumplemento que incorpore los últimos avances de la ciencia?

Compra Qi max