Si te cuesta bajar de peso y ya lo haz intentado todo sin buenos resultados, probablemente el problema está en el metabolismo. Si es lento, engordas, si es rápido, adelgazas. Es así de simple y así de cierto. El metabolismo se describe como un conjunto de reacciones químicas que suceden en las células del cuerpo y que transforman las sustancias nutritivas en la energía necesaria para vivir. No solo la energía que necesitamos para movernos, también aquella que necesitamos cuando estamos en reposo.

 

El peso corporal se ve influido ya que cuando existe energía que no se utiliza, el cuerpo la transforma en grasa. Es por esto que cuando el metabolismo es más rápido la grasa no se almacena, en cambio, cuando es lento la grasa queda acumulada y se traduce en esos kilos de más que no logras perder.

La buena noticia es que, con mayor o menor facilidad para unos y otros, es posible acelerar el metabolismo gracias a algunos hábitos que puedes incorporar en tu rutina diaria, y que no implican tanto sacrificio como podrías pensar.

Uno de ellos es dormir mucho y bien, ya que cuando duermes mal o poco el cuerpo no alcanza a realizar las funciones orgánicas de buena manera, y la función del metabolismo quedará a medias. Como mínimo deberías dormir 6 horas sin interrupciones. Otra consejo es tomar abundante agua, esto ayuda al funcionamiento y limpieza de órganos. Cabe mencionar que el agua debe ser a temperatura ambiente y no fría y 2 litros al día.

Comer cada 3 o 4 horas también ayuda a acelerar el metabolismo, y por nada del mundo debes saltarte alguna de las 4 comidas básicas: desayuno, almuerzo, once y cena, y a eso le sumas 2 colaciones a media mañana y media tarde. También se recomienda consumir té o café ya que su contenido en cafeína ayuda a acelerar el ritmo normal del organismo. No es aconsejable abusar de ellas, pero en su justa medida te ayudarán a cumplir el objetivo.

 

Por último, y como podrás imaginar, es fundamental la realización de actividad física, especialmente los ejercicios cardiovasculares. Lo recomendable son mínimo 30 minutos  y 3 veces a la semana. Esta es la mejor forma de acelerar el gasto energético basal y quemar grasas.