Seguro has sentido que hay días en que estás totalmente agotado, pese a que dormiste más horas que de costumbre, y otros días en los que te sientes perfecto aunque hayas dormido menos ¿A qué se debe? Primero que todo hay que considerar el estrés que se vive actualmente. Las personas que trabajan muchísimas horas se suelen quejar de cansancio crónico, pero quizás no se han detenido en pensar que las horas de sueño están influyendo en ese estado.

Sin duda necesitamos dormir un mínimo de horas al día para que nuestro cuerpo se recupere y todos los procesos de regeneración que ocurren mientras dormimos, efectivamente tengan espacio y tiempo. Sin embargo, cuando hablamos de fatiga o cansancio es la calidad del sueño la que no estamos llevando a cabo. Es posible que durmamos todas las horas que nos recomienden, sin embargo, no logramos relajarnos incluso mientras estamos dormidos.

Holly Phillips, autora del libro The Exhaustion Breakthrough, se refiere a que precisamente esto último es la causa directa de la sensación de agotamiento constante, y no necesariamente es la carga laboral ni las largas horas en la oficina. El cansancio emocional trae como consecuencia el cansancio físico, por lo que muchas veces mientras dormimos nuestro cerebro sigue analizando las cosas que nos mantienen preocupados. Efecto: despertamos igual o más cansados.

Dentro de las técnicas que Holly Phillips recomienda para terminar con esa sensación y poder conseguir un sueño reparador, está caminar 10 minutos en la mitad del día para relajarnos y energizarnos. Si estás mucho tiempo sentado, entonces haz breaks y detente a “observar” el estado de cada músculo de tu cuerpo, trata de relajarlos y, una vez que detectes qué partes de tu cuerpo se tensionan, vas a poder manejarlos mejor.