Es un ácido graso clave en funciones biológicas como el correcto trabajo nervioso e inmunológico. Sin embargo, pese a que es fundamental, el organismo no lo produce por sí mismo y es necesario incorporarlo en la dieta o suministrarlo  de forma externa como la suplementación.

Son esenciales pero escasos, los ácidos grasos Omega 3 son indispensables para funciones biológicas dentro del cuerpo humano, como la correcta formación de la retina, la actividad de las neuronas y transmisiones químicas. El problema radica en que el cuerpo no lo produce por sí mismo, lo que obliga a tener que incorporarlo a través de otras vías como la dieta o suplementos de Omega 3.

En los alimentos donde es posible encontrarlo son pescados grasos como el salmón y el atún, productos marinos en general, frutos secos como almendras y nueces, semillas como el chía, en el huevo, en la soya, en el aceite de oliva y en verduras como espinacas, lechuga y piña.

El aceite Omega 3 de origen marino es el que ha sido demostrado, a través de diversas investigaciones, como el de mayor beneficios para la salud.  Dentro de los beneficios que se han comprobado en la salud están: apoyo a la salud cardiovascular, mejora en el sistema inmune, efecto antiinflamatorio, ayuda al desarrollo cognitivo, mejora el desarrollo cerebral en niños, mantiene una buena salud mental y tiene incidencia en el buen estado de la retina.

En caso que se quiere suministrar por medio de la dieta, los expertos y estudio avalan que su prevalencia en el consumo de la mayoría de las personas es muy baja. Por lo tanto, lo recomendado es complementar una alimentación rica en Omega 3, junto con suplementos de Omega 3 para alcanzar la dosis diaria recomendada.

En cuanto a los suplementos hay dos aspectos claves a la hora de elegir un Omega 3:

  1. Que sea de alta pureza: destilado y refinado molecularmente para obtener un aceite libre de mercurio y metales pesados. Si no tiene certificado de pureza, lo recomendable es no consumirlo
  2. Concentración de los ácidos esenciales EPA y DHA, que son los ácidos con beneficio para la salud.   Un Omega 3 con bajos niveles de concentración, tiene mínima efectividad.   Asegúrate siempre de consumir un suplemento con 60% de concentración.

Para asegurar pureza y concentración, el producto debe tener certificación IFOS 5 estrellas, una certificación independiente que acredita la calidad del suplemento en cuanto a pureza, concentración y elaboración.