El Omega 3 es un ácido graso esencial que el cuerpo no produce y que tiene grandes beneficios para nuestro organismo.  Complementar nuestra alimentación diaria con este ácido graso esencial es fundamental, pero hay que elegir bien ya que no todos los Omega 3 son iguales.

1. El EPA y DHA son claves

El EPA y el DHA son los principales ácidos grasos Omega-3; grasas buenas que usted necesita para contribuir al cuidado del corazón y cerebro. El cuerpo humano no produce EPA o DHA, por lo que se debe obtener estos importantes nutrientes de los alimentos y los suplementos que se consumen.

2. Elige la fuente con mayor concentración

Múltiples estudios cientificos muestran que los pescados grasos son la principal fuente de EPA y DHA, muy por encima de otras fuentes marinas, demostrando además que sólo con altas dosis de EPA y DHA se obtienen resultados beneficiosos para el organismo.

3. El Omega 3 vegetal no es un aporte en EPA y DHA

El Omega-3 de origen vegetal, conocido como ácido alfa-linolénico (ALA), se encuentra en alimentos como: linaza, nueces y chía, siendo su conversión a EPA y DHA muy baja, generalmente menor de 1 por ciento, y por lo tanto no satisface las necesidades diarias para alcanzar beneficios relevantes.

4. Los fosfolípidos o krill entregan bajas concentraciones de EPA y DHA

Los fosfolípidos o krill oil, son fuente de omega 3 que entregan EPA y DHA, pero al compararlo con pescados  grasos, tiene bajas concentraciones de EPA y DHA por cápsula, por lo tanto para alcanzar los niveles que se requieren se deberían consumir grandes  cantidades lo que resulta muy poco eficiente y muy costoso.

5. Verifica la oxidación en el Omega 3

Se ha reportado además, que las fuentes de omega-3 en base a fosfolípidos presentan un mayor grado de oxidación y por lo tanto podrían estar asociados  a malestar gastrointestinal.

6. La clave está en la concentración y no en la velocidad de absorción

Muchas veces se señala que estas fuentes de Omega 3, como el krill o los fosfolípidos  no requieren altas dosis debido a su mayor velocidad de absorción, sin embargo los efectos favorables reportados por diversos grupos de expertos, indican que éstos efectos beneficiosos se obtiene solo con altas dosis de EPA y DHA, independiente de la velocidad de absorción.

7. Los beneficios requieren altas concentraciones mínimas

Sólo altas dosis de EPA y DHA determinan una suplementación con resultados beneficiosos para el organismo. La Asociación Americana del Corazón, recomienda como mínimo, 1 gramo de EPA+DHA al día (1000mg) en personas adultas, asegurándose que sea un producto de alta pureza, libre de contaminantes.

8.  La seguridad está en la garantía de pureza

Buscar siempre el certificado de pureza y seguridad, para garantizar que esté libre de contaminantes y metales pesados.

9. No da lo mismo el origen del Omega 3

Asegurarse de que la fuente de EPA y DHA proviene de especies de alto contenido en estos ácidos grasos, y que por su naturaleza, tamaño, y lugar donde habitan, están libres de contaminantes. Buscar la certificación de origen para asegurarse de que la fuente es 100% lo que dice la etiqueta.

10. Las fuentes sustentables son una responsabilidad

También asegurar que sean especias sustentables. Los peces pequeños como la anchoveta del pacífico sur, aseguran un producto consistente, confiable y sustentable.

Ya conoces todo lo que debes fijarte para tomar la mejor decisión.  Sigue la huella de tu Omega 3: compara etiquetas y elige bien.