La Vitamina C es uno de los nutrientes más conocidos. Uno de sus beneficios más populares se relaciona con nuestro sistema inmunológico, sin embargo, tiene muchos otros que quizás no imaginabas. Si todavía no tienes claro por qué incluirla en tu dieta diaria acá te lo contamos.

La Vitamina C protege nuestro organismo de la acción de los radicales libres, culpables de la oxidación celular y el envejecimiento prematuro. Este es solo uno de los múltiples beneficios que nos entrega uno de los nutrientes más conocidos y fáciles de consumir que puedes conocer.

Poder antioxidante: Tiene el poder de eliminar los radicales libres que se generan en nuestro organismo y que reducen la acción de nuestro sistema inmunológico.

Ayuda al sistema inmune: Este nutriente nos ayuda a aumentar las defensas de nuestro organismo. Además actúa como un antihistamínico natural que previene y combate resfríos y lucha contra otros virus y bacterias.

Contribuye a la regeneración muscular: La vitamina C influye en la producción de colágeno, proteína presente en los huesos, tendones y músculos de todo el cuerpo. Esto convierte a la vitamina C en un factor clave en la regeneración de los tejidos.

Ayuda en los problemas de visión: Como la Vitamina C colabora en la irrigación sanguínea de la vista, tiene beneficios a nivel ocular y ayuda en la prevención de problemas como las cataratas, muy comunes en la tercera edad.