Originarias del Mediterráneo, las acelgas contienen gran cantidad de vitamina C. Razón por la cual contribuyen a la formación de colágeno presente en los huesos, cartílagos, dientes, piel, además ayuda a absorber el hierro, consumido a través de los alimentos, ayudando a combatir la fatiga y el cansancio. Es tan nutritiva, que los especialistas recomiendan el consumo de la acelga como un vegetal cuyo contenido de fitonutrientes antioxidantes de tipo flavonoides son únicos y pueden aportar grandes beneficios para tener una vida saludable. Los fitonutrientes son sustancias químicas presentes en las plantas, responsables de darles el color, el sabor, y protegerlas además de los rayos ultravioletas, así mismo de ayudarlas a combatir las infecciones causadas por hongos, bacterias y virus, y las ayuda a soportar las inclemencias del tiempo y de las diversas plagas de las que están en constante riesgo. Beneficios:

  • Antioxidante: Son muy ricas en vitamina A que posee propiedades antioxidantes, protege al organismo ante los radicales libres e infecciones. También aporta vitaminas del complejo B como ser: B1, B2, B5, B6, fundamentales para el funcionamiento de las células. Vitamina C, gran fuente de antioxidantes, así como Vitamina K. Investigaciones recientes han demostrado que las hojas de acelgas contienen por lo menos 13 diferentes antioxidantes polifenoles, incluyendo kaempferol, el flavonoide cardioprotector, así como el kaempferol, uno de los principales flavonoides que se encuentran en las hojas de la acelga llamado ácido siríngico.
  • Fuente de minerales: Tiene gran contenido de magnesio, potasio y hierro, cobre, calcio, ayuda a combatir la hipertensión, dolores de cabeza y problemas cardíacos.
  • Hidratante: Contiene gran porcentaje de agua, por lo que es muy diurética y ayuda a eliminar las toxinas del organismo.
  • Fibra: las acelgas son muy ricas en fibras, favorece al tránsito intestinal y previene el estreñimiento.
  • Ácidos grasos: gran fuente de ácidos grasos Omega-3 y flavonoides, además de otros antioxidantes como betacaroteno, contienen muy pocas calorías y grasas.