Es conocido que el exceso de sal puede provocar desequilibrios en el sistema cardiovascular, y derivar en complicaciones para nuestra salud. Aunque no lo creas, limitar su inclusión en la dieta puede generar cambios positivos en el cuerpo y acá te contamos algunos.

La sal es uno de los ingredientes que, por tradición o costumbre, siempre está presente en la mayoría de las recetas y platos. No hay duda que su particular sabor permite realzar el sabor de las preparaciones. Sin embargo, el el problema radica en casi todos la consumen en cantidades excesivas, sin tomar en cuenta los perjuicios a la salud que su abuso provoca.

Cuando te decidas y seas consciente de limitar su uso, y reemplazarlo por otros aliños igual de ricos y más saludables, te darás cuenta de los cambios positivos que ocurrirán en tu cuerpo. Acá te contamos algunos razones y cambios que puedes experimentar al tomar control sobre su consumo.

Reducirás la retención de líquidos: La retención de líquidos en los tejidos es uno de los trastornos relacionados con el consumo habitual de comidas saladas.  Suele manifestarse en zonas como: tobillos, piernas, manos y rostro. Cuando reduces el consumo de sal, el sistema renal restablece su capacidad para filtrar y remover estos residuos y, en poco tiempo, ayuda a reducir esta condición y te sentirás menos hinchado.

Tu cuerpo retendrá más calcio: La acumulación de sodio en el organismo interfiere en los procesos que ayudan a sintetizar el calcio y, por lo tanto, es un factor que influye en los problemas óseos.  Es fundamental buscar otros condimentos para los alimentos si se quieren mantener huesos y dientes fuertes.

Mejorarás la digestión:  Los platos salados aumentan el riesgo de sufrir dificultades digestivas, ya que esta sustancia va generando un deterioro de la mucosa de las paredes estomacales.

Mejorarás la salud de los riñones:  La sal sobrecarga de tareas a este órgano excretor y, tras dificultar su capacidad para remover los desechos, influye en la formación de cálculos y obstrucciones.

Mejorarás la salud de tu corazón: La acumulación de sal en el organismo genera desequilibrios en el funcionamiento del sistema cardiovascular y, por ser uno de los precursores de la retención de líquidos y dificultades renales, su ingesta habitual disminuye la capacidad del corazón para bombear la sangre hacia las demás partes del cuerpo.

Perderás peso: Tras reducir su consumo, los órganos excretores del cuerpo trabajan con más facilidad. En consecuencia, eliminan de forma óptima las toxinas, por lo que se evitan interferencias en el funcionamiento del metabolismo.