El brócoli es uno de los alimentos que más beneficios tiene para nuestro organismo. Forma parte de la familia de los vegetales crucíferos, que contienen gran cantidad de nutrientes como vitaminas, minerales y antioxidantes. Lo mejor es consumirlo crudo o cocido al vapor, aunque cuando es crudo se conserva su clorofila y color.

El brócoli está compuesto por ácido fólico, vitamina B1, B2, b6 y vitamina C. Además, es una gran fuente de antioxidantes que nos protegen del efecto de los radicales libres, culpables del envejecimiento prematuro. Su contenido en luteína, un poderoso antioxidante, convierte al brócoli en una gran ayuda para problemas de la vista y previene dolencias de la visión relacionadas con la edad.

En relación al corazón, ayuda a mejorar la presión arterial por lo que es ideal para prevenir enfermedades cardiovasculares, porque sus componentes ayudan a eliminar el colesterol malo protegiendo el corazón. También beneficia al sistema nervioso, gracias a su alto contenido de potasio y también contribuye al buen funcionamiento del cerebro.

¡No solo eso! El brócoli mejora la piel, ya que contiene ácidos grasos Omega 3 y vitamina C que ayudan a la producción de colágeno y mantienen la piel sana y flexible. También ayuda a proteger las membranas celulares de la piel defendiéndolas contra la radiación de los rayos UV.

Además, ayuda a combatir el estreñimiento gracias a su alto aporte en fibras que ayudan a eliminar los desechos no deseados. Sumado a eso, también es un gran desintoxicante porque ayuda a eliminar toxinas como ácido úrico y los radicales libres.